Sobre la medianoche, despues de la cena y sus vinos frios de sobremesa, dejé a la pareja amiga y salí a buscar lo que me pedía a gritos el cuerpo: una traviesa. Luego de algunas vueltas con el auto, la vi en una esquina, muy mona y sexy. La invité a subir al auto y luego que nos pusimos de acuerdo, fuimos a un motel que ella me guió a mi pedido: que tuviese un bar con butacas y frigobar. Yo ya venía algo alegre con la sobremesa, pero pedí un champagne brut, pues la ocación así pintaba.. y así en ese ambiente descontraído, a media luz y solo con música, comenzamos a besarnos y acariciarnos, cad...
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