ROCES, EXCITACIÓN Y CONFUSIÓN
Les voy a contar la última historia que me paso, soy un hombre casado, y muy feliz con mi esposa Daniela, aunque no tengamos relaciones sexuales todos los días como se lo propongo cuando me acuesto y comienzo a hacerle masajes en su cola que es grande y firme, pero esa es otra historia.
La vedad es que soy adicto al roce intimo con el sexo opuesto, pero no forzado, es decir que si al proponer el “juego” la mujer opone resistencia yo me retiro y todo sigue como si nada hubiera pasado, y si lo consiente, ella o el tiempo de viaje pone limite.
Cantidad total de caracteres: 13693
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios